Ansiedad ante los procedimientos

La ansiedad ante los procedimientos es el miedo o la preocupación relacionados con cualquier procedimiento médico que pueda interferir con su capacidad para recibir el cuidado médico adecuado. Puede trabajar con su equipo de cuidado médico para encontrar diferentes formas de controlar esta ansiedad común.

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En este articulo
Un miembro del equipo de cuidado médico habla con un paciente

¿Qué es la ansiedad ante los procedimientos?

Es común preocuparse por las citas médicas, las pruebas, las extracciones de sangre o la internación en un hospital. Las personas con fibrosis quística a menudo experimentan ansiedad relacionada con los procedimientos médicos frecuentes que forman parte de su cuidado de la FQ.

A diferencia de la ansiedad generalizada, que afecta la forma en que se desenvuelve en la vida cotidiana, la ansiedad ante los procedimientos se asocia a los procedimientos médicos o ingresos hospitalarios. Cuando la ansiedad aumenta y provoca angustia o interfiere con un procedimiento, es posible que esté experimentando un trastorno de ansiedad que debe tratarse. 

La ansiedad ante los procedimientos puede comenzar a desarrollarse antes del procedimiento e incluso puede durar después de que finaliza esta intervención. Esta ansiedad puede empeorar con el paso del tiempo si no se trata. Afortunadamente, puede trabajar con su equipo de cuidado de la FQ para encontrar diferentes formas de manejar esta ansiedad común como parte de su atención de la FQ.

“Nuestros cuerpos están diseñados biológicamente para reaccionar ante cosas nuevas, inesperadas, potencialmente dañinas o incómodas, por lo que la mayoría de las personas tendrán este tipo de reacciones. Son normales y se pueden tratar...”. —Stephanie Filigno, PhD, psicóloga clínica en Cincinnati Children's Hospital Medical Center


¿Qué factores desencadenan la ansiedad ante los procedimientos?

Las personas con fibrosis quística tienen muchas citas y procedimientos médicos, que pueden comenzar desde la niñez. Dada la frecuencia de los procedimientos que una persona con FQ se realiza durante toda su vida, es más probable que tenga una experiencia negativa que le provoque ansiedad en el futuro que en el caso de las personas sin FQ.

Monique Wiegand, persona adulta con FQ, la neumóloga Dra. Isabel Neuringer y la psicóloga Stephanie Filigno, PhD, analizan cómo la ansiedad ante los procedimientos es una reacción común al estrés de una visita a la clínica o un procedimiento.

La ansiedad ante los procedimientos puede desencadenarse por varios factores, a saber:

  • La anticipación del dolor o la incomodidad causados por las agujas, o la colocación de un dispositivo de acceso vascular, como un catéter central de inserción periférica (PICC, por sus siglas en inglés) o un puerto.
  • La sensación de pérdida de control, causada por no saber qué esperar en un entorno desconocido, por conocer a un médico nuevo o cuando el procedimiento se realiza de manera diferente de lo que está acostumbrado.
  • El miedo a que algo salga mal durante el procedimiento, como tener que someterse a una prueba equivocada.
  • Algo que le recuerda una experiencia negativa, como una vista, un sonido o incluso un olor. La ansiedad ante los procedimientos podría comenzar cuando ingresa al hospital o cuando huele alcohol isopropílico.
  • La ansiedad por el desempeño, a menudo relacionada con la preocupación por los resultados de las pruebas, como las pruebas de función pulmonar (PFT, por sus siglas en inglés), que pueden indicar un deterioro de la salud o el ingreso en un hospital.

Es posible que el médico no la diagnostique, pero, al igual que otros tipos de ansiedad, verdaderamente creo que es algo real. He tenido esta ansiedad desde que tengo memoria. “¿Qué soplaste?” “¿Cuáles fueron tus valores?” “¿En qué estás respirando?” Demasiada presión... —Somer Love, persona adulta con FQ, del Blog de la comunidad de FQ

Los padres pueden ser factores desencadenantes

Los padres pueden aumentar la ansiedad de sus hijos, en especial si se trata de niños pequeños, sin quererlo, cuando ellos mismos parecen muy nerviosos o tratan de minimizar el miedo de sus hijos. Los niños pueden captar estas emociones a partir del lenguaje corporal y el tono de voz. Cuando los niños se sienten avergonzados o castigados por tener estos sentimientos, se les suele hacer más difícil controlarlos.

“Escuchar a alguien decir 'no es tan malo' o 'tienes que quedarte quieto'... esas interacciones pueden hacer que las personas se sientan solas o sientan que han hecho algo mal”. —Stephanie Filigno, PhD, psicóloga clínica en Cincinnati Children's Hospital Medical Center

Los adultos y los niños pueden experimentar la ansiedad ante los procedimientos de manera diferente. Los adolescentes y adultos pueden haber desarrollado la capacidad de usar la lógica y pueden tranquilizarse a sí mismos a partir de experiencias pasadas positivas para sobrellevar la situación (“Ya lo hice antes y salió bien”). Para los niños más pequeños, hablar sobre un procedimiento puede conferirles mayor atención a sus miedos, acentuándolos. Los niños se apoyan en sus padres o cuidadores para que les muestren cómo manejar su ansiedad.

Al percibir en qué situaciones usted o su hijo tienen ansiedad ante los procedimientos, o qué factores la desencadenan, puede ayudarlo a usted o a su hijo a manejar mejor los sentimientos

“No importa lo que hagamos para ayudar a preparar a Dean, sabemos que todavía tiene emociones con las que lidiar y aún puede haber una crisis. No siempre podemos consolarlo y prepararlo. Respiramos profundamente, damos muchos abrazos y tratamos de ser lo más positivos posible”. —Rachael Havey, madre de un niño con FQ, del Blog de la comunidad de FQ

¿Cuáles son los síntomas y cuándo se convierten en un problema?

Aunque los factores desencadenantes de la ansiedad ante los procedimientos se asocian a los procedimientos médicos o ingresos hospitalarios, muchos de los síntomas son los mismos que los de la ansiedad generalizada. Los síntomas de la ansiedad ante los procedimientos incluyen los siguientes:

  • Sudoración.
  • Sensación de falta de aire.
  • Irritabilidad.
  • Sacudidas y temblores.
  • Palpitaciones cardíacas, latidos cardíacos fuertes o aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Pérdida de apetito.
  • Incapacidad para hablar o pensar con claridad.
  • Sensación de desprendimiento de la realidad.
  • Miedo a desmayarse.
  • Miedo a perder el control.

Estos síntomas pueden ser tan abrumadores que alteran la capacidad de desenvolvimiento de una persona antes, durante o incluso después de que finalice el procedimiento médico. 

La ansiedad ante los procedimientos se convierte en un problema cuando los síntomas:
•    Interfieren con su capacidad para iniciar o completar un procedimiento.
•    Lo llevan a evadir el procedimiento por completo.
•    Le impiden que pueda afrontar la situación de manera eficaz después de completar el procedimiento.

¿Qué puedo hacer al respecto?

Hay muchas cosas que puede hacer para prevenir o controlar la ansiedad por los procedimientos como parte de su atención de la FQ. Y, la buena noticia es que no tiene que hacerlo solo. Puede empezar por lo siguiente:

  • Analice sus experiencias anteriores relacionadas con los procedimientos médicos con su equipo de FQ, para que entiendan qué aspectos de los procedimientos futuros pueden ser difíciles y trabajen en un plan juntos.
  • Identifique aquellos aspectos de la próxima cita o procedimiento que puede controlar.
  • Trabaje con un especialista en terapia recreativa para niños, un experto en salud mental u otros miembros de su equipo de atención de la FQ a fin de desarrollar habilidades para practicar el manejo de la ansiedad.
  • Tome los medicamentos según lo indicado para controlar el dolor o la ansiedad frente a procedimientos específicos.

Si considera que la ansiedad le impide obtener la atención médica que necesita, comparta sus inquietudes con su equipo de atención. Han visto a muchas personas con FQ luchar contra este problema y están ahí para ayudarlo. Sea lo más específico posible cuando describa sus sentimientos.

“Es importante que las personas compartan lo que está sucediendo en su interior para que podamos ayudarlas a abordarlo. Eso puede ser sentirse cómodo diciendo 'Estoy tan ansioso que apenas puedo respirar'... Es posible que no pueda ver eso y quiero saber eso. No sabré si su hijo no durmió muy bien anoche porque estaba demasiado preocupado por venir a la clínica”. —Stephanie Filigno, PhD, psicóloga clínica en Cincinnati Children's Hospital Medical Center

Escriba sus sentimientos antes o durante una visita a la clínica o un procedimiento para poder rastrear y describir lo que está experimentando a su equipo de atención. Puede ser difícil determinar por qué está experimentando ansiedad y es posible que no la experimente hasta después del procedimiento, cuando las emociones pueden parecer no guardar relación. Al registrar sus sentimientos durante varias visitas, quizá pueda identificar patrones que apunten a la ansiedad ante los procedimientos y qué factores la desencadenan.

Obtenga información sobre el procedimiento

Saber qué esperar de una próxima visita o procedimiento médico puede brindar una sensación de control, ya que estará más familiarizado con lo que sucederá durante el procedimiento, quién lo llevará a cabo o dónde se realizará.

Cuando adquiere un mayor conocimiento de lo que implica, puede analizar diferentes formas de hacer que el procedimiento sea menos estresante con su equipo de atención o el médico que realiza el procedimiento. Las personas de todas las edades pueden sentirse más relajadas cuando pueden controlar algunas partes del procedimiento, como ver o no ver el procedimiento, elegir dónde desea colocarse una inyección o determinar si el procedimiento se realiza al principio o al final de una visita a la clínica.

También puede ser útil ponerse en contacto con otras personas con FQ que se hayan sometido a los mismos procedimientos que usted, ya que pueden contarle cómo fue el procedimiento para ellos, qué emociones experimentaron y qué hicieron para sobrellevar el procedimiento. 

“Me encontraba en un punto en el que no solo necesitaba el conocimiento de los expertos, necesitaba la experiencia de mis pares... A veces, solo necesitas hablar de ciertos temas que tienen que ver con tus experiencias compartidas... Te ayuda a no sentirte tan solo”. —Nathan, participante del programa CF Peer Connect

En el caso de los niños, es posible explicar los procedimientos a través del juego. Muchos hospitales ofrecen especialistas en terapia recreativa cuyo trabajo es ayudar a los niños a prepararse para los procedimientos y desarrollar habilidades para superar dichas dificultades. Pregúntele a su equipo de atención si este servicio podría serle útil a su hijo.

Aspectos que podrían interesarle a su equipo de atención:

  • ¿Cómo se siente a nivel emocional antes o durante un procedimiento?
  • ¿Experimenta algo físicamente (p. ej., palpitaciones, sudoración en las palmas de las manos, nerviosismo que no desaparece, dificultad para dormir)?
  • ¿Cuánto dura esa experiencia?
  • ¿Cuándo notó por primera vez que se sentía así (p. ej., la noche anterior a una visita a la clínica o a un procedimiento, de camino a la clínica, durante el procedimiento o justo antes de que comenzara, después de llegar a casa tras una visita a la clínica o una hospitalización)?
  • ¿Estos sentimientos interfieren con las actividades cotidianas habituales (p. ej., comer, dormir o concentrarse en tareas importantes)?
  • ¿Ha hecho algo en el pasado que le haya ayudado a sobrellevar mejor el procedimiento?

Preguntas que puede tener para su equipo de atención:

  • Empiezo a sudar con solo pensar en las pruebas de función pulmonar (PFT). ¿Qué puedo hacer para relajarme?
  • A veces, me siento mareado durante las extracciones de sangre. ¿Cómo debo informarle si empiezo a perder el control?
  • ¿Es seguro para mí tomar un analgésico, como una aspirina, antes de mi procedimiento?  
  • No puedo dormir la noche anterior a una visita al centro de atención. ¿Qué me recomiendan hacer para descansar mejor?

Preguntas que puede hacerle a su equipo de atención o al equipo de atención de su hijo:

  • Mi hijo tiene miedo de venir a la clínica. ¿Hay algo que podamos hacer para reducir este temor?
  • La última vez que le quitaron un vendaje, mi hijo gritó de dolor. ¿Qué podemos hacer para que tenga una experiencia menos dolorosa?
  • Me siento culpable y estresado cuando me piden que sujete a mi hijo para realizarle algún procedimiento. ¿Hay algo que pueda hacer para que sea más reconfortante?

Disminuya el dolor

Se puede hacer lo siguiente para disminuir el dolor experimentado por los procedimientos:

  • Adormezca la piel con un anestésico de aplicación tópica para la inserción de agujas.
  • Use un dispositivo para disminuir la sensación de dolor por inyecciones con aguja.
  • Tome los medicamentos recetados por su médico.

En el caso de los bebés, se recomienda lo siguiente:

  • Amamante, lo que les da alivio, los distrae y disminuye el dolor.
  • Humedezca el chupete en agua con azúcar, lo que funciona como analgésico.

“Le pedimos a nuestro equipo de atención que nos recete crema de lidocaína. Ahora la llevamos con nosotros como parte de nuestra preparación para los próximos procedimientos. Es una de esas cosas que podemos controlar, lo que hace que la experiencia sea menos estresante”. —Mamá de un joven adulto con FQ

Utilice distracciones

Tanto los adultos como los niños pueden distraerse de un procedimiento médico que le genera ansiedad de las siguientes formas:

  • Escuche música.
  • Juegue videojuegos.
  • Vea videos divertidos.
  • Imagínese estar en su lugar favorito (p. ej., imagine lo que puede ver, oler, saborear o sentir).

“Una de las cosas más importantes que hago y que me ayuda en términos de ansiedad es distraerme. La distracción es una gran ayuda”. —Monique Wiegand, persona adulta con FQ

En el caso de los niños, elija distracciones que sean apropiadas para su edad, como las siguientes:

  • Hacer burbujas.
  • Cantar sus canciones favoritas.
  • Jugar con juguetes que se iluminan o hacen sonidos divertidos.
  • Usar teléfonos inteligentes o tabletas con juegos o videos precargados.

Posiciones cómodas

Las posiciones cómodas son una alternativa para sujetar a un niño, lo que puede ser estresante y traumático para los padres, el niño y el equipo de atención. Existen varias maneras en las que puede posicionar a su hijo para que se sienta seguro mientras el profesional médico realiza el procedimiento, como por ejemplo:

  • Tener en brazos a los bebés desde el nacimiento hasta los 12 meses.
  • Sentar al niño sobre una cama y ubicar a uno de los padres detrás para los niños de 1 a 5 años.
  • Sentar al niño sobre el regazo de uno de los padres mirando hacia delante mientras el padre sostiene al niño (como un abrazo).
  • Sentar al niño sobre el regazo de uno de los padres mirando hacia el padre.

Lo que los padres pueden ver

La ansiedad ante los procedimientos puede afectar el comportamiento de los niños de varias maneras. Entre estos comportamientos, se encuentran los siguientes:

  • Llorar.
  • Gritar.
  • Dejar de hablar por completo.
  • Golpear, patear o morder a un padre o a la persona que intenta realizar el procedimiento.
  • Correr por la sala del procedimiento.
  • Tratar de salir de la sala del procedimiento.
  • Esconderse detrás o debajo de los muebles.

Es una respuesta, no un problema de comportamiento

Muchas personas se juzgan a sí mismas o a sus hijos cuando la ansiedad ante los procedimientos les lleva a comportarse negativamente. La ansiedad ante los procedimientos puede causar una respuesta exagerada de “lucha o huida” cuando sentimos peligro. En cierto punto, la persona se siente tan abrumada que puede ser difícil razonar con ella. En lugar de tratar de disciplinar a un niño, es mejor resolverlo consolándolo y ayudándolo a desarrollar habilidades para superar dichas dificultades y manejarlas mejor en el futuro. Su equipo de atención puede ayudarlo a encontrar formas de consolar a su hijo y desarrollar estas habilidades.

Atención coordinada

Su equipo de cuidado médico puede ayudarlo a coordinar su cuidado con otros profesionales de la salud, incluidos expertos en salud mental y especialistas en terapia recreativa para niños. Estos especialistas pueden ser parte de su equipo multidisciplinario de cuidado de la FQ o alguien a quien su equipo de cuidado lo derive.

Un profesional en salud mental puede ayudarlo a usted o a su hijo a aprender y practicar técnicas para manejar pensamientos, sentimientos y comportamientos difíciles que interfieren con su capacidad para participar en el cuidado de la FQ.

Estas técnicas pueden incluir:

  • Utilizar distracciones.
  • Realizar ejercicios de respiración profunda, que implican inhalar profundamente por la nariz, contener la respiración y exhalar lentamente por la boca.
  • Practicar la relajación muscular progresiva, como tensar y relajar diferentes grupos de músculos.
  • Practicar la visualización donde cierra los ojos e imagina las vistas y los sonidos de un lugar agradable.
  • Realizar terapia de exposición, que es una forma autoguiada de practicar la relajación y otras habilidades para generar confianza al enfrentar los miedos. La terapia de exposición requiere tiempo y práctica para desarrollar habilidades que las mantendrá una vez que las adquiera

“Podemos ayudarlo a calmar la reacción del cuerpo y poner en práctica algunas habilidades para pensar en estos puntos de una manera más útil”. —Stephanie Filigno, PhD, psicóloga clínica en Cincinnati Children's Hospital Medical Center

Profesionales de la salud

Los profesionales de la salud que pueden ayudarlo a sobrellevar la ansiedad ante los procedimientos incluyen los siguientes:

  • Los trabajadores sociales pueden examinar a las personas con FQ para detectar signos de depresión y ansiedad. También brindan asesoramiento y apoyo, y ayudan a coordinar el cuidado mediante la derivación a profesionales en salud mental para el diagnóstico y tratamiento de afecciones como la ansiedad ante los procedimientos.
  • Los psicólogos tienen experiencia en la identificación y el tratamiento de los problemas de comportamiento y desafíos emocionales, como depresión o ansiedad, incluida la ansiedad por los procedimientos. El psicólogo del equipo de FQ puede enseñarle estrategias y técnicas para superar dificultades.
  • Los psiquiatras son médicos con formación especializada en el diagnóstico y tratamiento de problemas psicológicos. Además de enseñar estrategias y técnicas de para superar dificultades, los psiquiatras pueden recetar medicamentos para ayudar a aliviar la ansiedad.
  • Los especialistas en terapia recreativa para niños están especialmente capacitados para ayudar a los niños y las familias a enfrentar los desafíos físicos y psicológicos mediante la enseñanza de habilidades a través del juego y la práctica que se adapta al nivel de desarrollo del niño. A menudo, ayudan a los niños a prepararse para un próximo procedimiento hospitalario.
  • Otros miembros del equipo clínico, como el personal de enfermería o el especialista, pueden ayudar a explicar un procedimiento médico, incluso por qué se recomienda; qué esperar antes, durante y después del procedimiento, y qué puede hacer para prepararse o recuperarse.

“... es responsabilidad de todo el equipo coordinar y fomentar la confianza entre el equipo y los pacientes... Creo que es extremadamente útil para nosotros, los médicos y los miembros de nuestro equipo de cuidado, expresar empatía hacia un paciente que está experimentando ansiedad por el procedimiento, escuchar cómo podemos ayudarlos mejor con esta ansiedad”. —Dra. Isabel Neuringer, neumóloga y codirectora de Massachusetts General Hospital Adult CF Center

Medicamentos

Si los niveles de ansiedad antes de los procedimientos no mejoran, se pueden recomendar medicamentos orales o inyectados para promover la relajación. Entre estos medicamentos, se encuentran los siguientes:

  • Sedantes llamados benzodiacepinas, que pueden recetarse para tomar antes de un procedimiento.
  • Óxido nitroso (también llamado gas de la risa), que es un gas incoloro e inodoro que lo ayuda a relajarse poco después de inhalarlo.
  • La anestesia general, que suele usarse durante los procedimientos invasivos, como una cirugía, lo pone en un estado de inconsciencia para que no sienta dolor durante el procedimiento.

Cobertura de seguro

La mayoría de las pólizas de seguro médico cubren los tratamientos relacionados con la salud mental. La cobertura específica depende del tipo de seguro que tenga (es decir, privado, público o si no tiene seguro).

Puede pedirle a un administrador de casos de Compass que lo ayude a determinar si tiene cobertura para tratar la ansiedad ante los procedimientos con un profesional en salud mental. Su cobertura también puede incluir opciones generales de bienestar, como meditación o yoga.

Preguntas que un administrador de casos de Compass puede responder:

  • Mi equipo de cuidado me derivó a un especialista en salud mental para que me ayudara a controlar la ansiedad relacionada con un próximo procedimiento médico. ¿Me pueden ayudar a averiguar si este proveedor está cubierto por mi seguro?
  • ¿Necesito que me diagnostiquen ansiedad antes de que mi seguro cubra el tratamiento?
  • ¿Me ayudarían a averiguar si la terapia cognitivo-conductual está cubierta como parte de la atención médica de mi hijo?
  • Me gustaría probar el yoga consciente para reducir el estrés y poder relajarme. ¿Está incluido como beneficio en mi seguro actual?

Incluso si no tiene seguro, los administradores de casos de Compass pueden ayudarlo a explorar las opciones de cobertura, así como a identificar los recursos locales disponibles según su situación. La Fundación sobre la FQ ofrece este servicio gratuito y personalizado para ayudar a las personas con FQ y a sus familias con problemas de seguros, financieros y legales, entre otros.

Póngase en contacto con Compass:

844-COMPASS (844-266-7277)
de lunes a viernes, de 9:00 a 19:00, zona horaria del este 
compass@cff.org

¿Qué investigaciones se llevan a cabo?

Gran parte de las investigaciones publicadas hasta la fecha relacionadas con la ansiedad ante los procedimientos han sido sobre el manejo del dolor en los niños. De acuerdo con un estudio, el uso de un programa en todo el hospital, conocido como Children’s Comfort Promise™, se asoció con una disminución significativa del dolor general y mejoró el uso de prácticas basadas en evidencia para controlar el dolor causado por las agujas.1 Varios estudios han hallado que la distracción, la terapia cognitivo-conductual, la hipnosis y las estrategias de respiración ayudaron a los niños a disminuir su dolor, angustia y miedo a las agujas.2, 3

Un proyecto pequeño específico de FQ descubrió que las personas con FQ que probaron herramientas para controlar el estrés durante las pruebas de función pulmonar indicaron que estarían dispuestas a usarlas en futuras ocasiones. Además, las pruebas de función pulmonar no tomaron más tiempo cuando las personas usaron las herramientas que cuando no las usaron.4

  1. Friedrichsdorf SJ, Eull D, Weidner C, Postier A. A hospital-wide initiative to eliminate or reduce needle pain in children using lean methodology. Pain Rep. 2018 Sep; 3(Suppl 1): e671. Publicado en línea el 11 de septiembre de 2018. doi: 10.1097/PR9.0000000000000671
  2. Birnie KA, Noel M, Chambers CT, Uman LS, Parker JA. Psychological interventions for needle-related procedural pain and distress in children and adolescents. Cochrane Database Syst Rev. 2018 Oct 4;10:CD005179. doi: 10.1002/14651858.CD005179.pub4.
  3. Taddio A, McMurty CM.  Psychological interventions for needle-related procedural pain and distress in children and adolescents. Paediatr Child Health. 2015 May; 20(4): 195-196. doi: 10.1093/pch/20.4.195
  4. Nusbaum K, Filigno SS, Feldstein J, et al. Assessing and responding to stress related topulmonaryfunction testing in cystic fibrosis through quality improvement. PediatrPulmonol. 2020 Feb 10. doi: 10.1002/ppul.24673. [Publicación electrónica previa a su impresión]
     
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