Muchos aspectos de vivir con fibrosis quística y los efectos que tiene en su vida pueden entristecerlo. Estos sentimientos pueden aparecer y desaparecer a medida que controla la enfermedad o presencia eventos o cambios en su salud o la de su hijo.
La depresión es diferente. A diferencia de la tristeza habitual, la depresión clínica puede durar mucho tiempo, semanas, meses o años, si no se trata. Las personas que tienen depresión pueden tener períodos prolongados en los que se sienten desesperanzadas y pierden interés en cosas que solían disfrutar.
Los investigadores descubrieron que las personas con FQ y los padres que cuidan de niños con FQ tienen más probabilidades de tener depresión que las personas de la población general.1
La depresión no tratada puede afectar su salud física y emocional, e interferir con su capacidad de cuidar de usted mismo o de su hijo.
Personas con depresión no tratada:
- Tienen menos probabilidades de gestionar sus planes de tratamiento.
- Suelen tener peor función pulmonar.
- Tienen un índice de masa corporal (IMC) más bajo.
- Tienen más hospitalizaciones.
- A menudo tienen costos de atención médica más altos.
- Tienen una menor calidad de vida.
Síntomas
Saber si usted o su hijo tienen depresión clínica puede ser difícil. Algunos síntomas de depresión, como fatiga o pérdida de peso, también pueden ser síntomas de FQ.
“Es difícil saber si estás deprimido porque con FQ de todos modos puedes sentirte cansado e irritado. Solo piensas que [lo que sientes] es parte de esto”. — Rich DeNagel, adulto con FQ
Usted o su hijo pueden estar sufriendo depresión si presentan cinco o más de los siguientes síntomas durante dos semanas o más:
- Tristeza
- Pérdida de energía
- Sentimientos de desesperanza o de inutilidad
- Pérdida de placer por las cosas que a usted o a su hijo les solían gustar
- Problemas para concentrarse
- Llanto incontrolable
- Problemas para tomar decisiones
- Irritabilidad
- Dormir más de lo habitual
- Problemas para conciliar el sueño o permanecer dormido
- Dolores y molestias inexplicables
- Dolores de estómago u otros problemas digestivos
- Pérdida del interés sexual
- Problemas sexuales
- Dolores de cabeza
- Pérdida del apetito y pérdida de peso
- Aumento de peso
- Pensamientos suicidas
- Intentos de suicidio
Si está considerando la posibilidad de suicidarse, llame de inmediato al:
- 911
- 800-273-8255 (Línea de Prevención del Suicidio y Crisis)
Si cree que alguien que conoce está pensando en hacerse daño, llame al 911.
No espere más y pida ayuda.
Tratar de sentirse mejor por su cuenta o retrasar la ayuda profesional puede dificultar las cosas para usted y sus seres queridos.
Existen tratamientos eficaces para la depresión que pueden ayudarlo a recuperar la vida que desea vivir, así que no espere más y pida ayuda.
Si cree que usted o su hijo podrían estar deprimidos, hable al respecto con un miembro de su equipo de cuidado de la FQ. La depresión es una enfermedad médica que puede afectar seriamente su bienestar emocional y su salud general, si no se trata.
Es posible que pueda ayudar a prevenir la depresión hablando con su equipo de cuidado sobre cómo se siente antes de que esos sentimientos interfieran con su rutina diaria. Informe al equipo si tiene problemas para lidiar con un nuevo régimen de tratamiento o para lidiar con un cambio en su salud o la de su hijo.
Muchos equipos de cuidado de la FQ ofrecen pruebas de detección y apoyo preventivo para ayudar a determinar si usted o su hijo están deprimidos y para ayudarlo a recibir tratamiento. El tratamiento dependerá de qué tan leve o grave sea la depresión, y puede incluir la ayuda de un profesional de la salud mental con experiencia en ayudar a las personas con depresión a través de asesoramiento, medicamentos o una combinación de ambos.
¿Qué aumenta mi riesgo de depresión?
La depresión es una enfermedad compleja y se desconoce la causa exacta. Tener FQ, o cuidar a un niño con FQ, aumenta el riesgo de padecer depresión. Además, otros factores también pueden aumentar el riesgo de tener depresión, incluidos los siguientes:
- Abuso físico y emocional
- Determinados medicamentos
- Antecedentes familiares
- Conflictos o problemas personales
- Muerte u otra pérdida emocional
- Eventos de vida significativos, incluso los positivos
- Otros problemas personales
- Uso indebido de sustancias (casi el 30 por ciento de las personas con depresión abusan del consumo del alcohol o drogas)
Si usted es padre/madre de un adolescente con FQ y está deprimido, su hijo tiene casi 2.5 veces más probabilidades de tener depresión. Los adolescentes y adultos jóvenes tienen más probabilidades de tener depresión que los niños menores de 12 años y los adultos mayores de 30 años. Las mujeres tienen más probabilidades de tener depresión que los hombres.2
¿Cómo se identifica la depresión?
No siempre sabemos qué causa la depresión, pero podemos tratarla de manera eficaz si se identifican síntomas de depresión. Después de un tratamiento exitoso, existen otras habilidades y hábitos que usted o su hijo pueden aprender y que pueden ayudar a prevenir la reaparición de los síntomas.
Su equipo de cuidado médico puede ofrecerle realizar pruebas de detección anuales a usted o a su hijo durante una de sus visitas al centro de cuidado de la FQ. Es posible que se les pida a usted y a su hijo que completen una breve encuesta que les debería tomar unos minutos. Es posible que la encuesta le pregunte si presenta sentimientos de tristeza o desesperanza, con qué frecuencia los ha sentido en las últimas dos semanas y qué tan difíciles han sido estos sentimientos como para que usted pueda realizar sus actividades habituales, como ir a trabajar o encargarse de las tareas del hogar.
Es importante que sea honesto cuando complete la encuesta. A algunas personas les resulta difícil admitir que tienen dificultades porque las hace sentir como si estuvieran decepcionando a sus familias o a sus seres queridos. Por el contrario, pedir ayuda es un paso positivo para mejorar. La depresión puede tratarse con éxito, pero solo si los síntomas se identifican adecuadamente.
Si los resultados de la encuesta sugieren que usted o su hijo pueden estar deprimidos, es posible que su equipo de cuidado de la FQ recomiende una evaluación adicional para determinar si el tratamiento es necesario. Si su equipo de cuidado no incluye a un especialista en salud mental, usted o su hijo pueden ser derivados a un especialista en salud mental que trabaja fuera de su centro de cuidado y puede evaluar a su hijo antes de ofrecer el tratamiento adecuado. Si usted es uno de los padres que puede estar experimentando depresión, el equipo de atención de la FQ puede derivarlo a su médico de atención primaria, quien puede coordinar su cuidado.
¿Cómo se trata la depresión?
El tratamiento para la depresión es altamente eficaz y entre el 80 y el 90 % de las personas con depresión responden bien al tratamiento.3 El tratamiento depende de qué tan leve o grave sea la depresión y puede incluir asesoramiento, como psicoterapia, medicamentos o ambos.
Psicoterapia
La psicoterapia implica reunirse con un profesional de la salud que se especializa en tratar la depresión, analiza sus problemas y trabaja con usted para encontrar soluciones. Los tipos comunes de psicoterapia para tratar la depresión incluyen la terapia cognitiva conductual (TCC) y la terapia interpersonal (TIP).
La TCC puede ayudarlo a identificar y cambiar pensamientos, emociones y comportamientos poco realistas o poco saludables. Después de identificar pensamientos, emociones y comportamientos no saludables, los desafía y reemplaza por pensamientos y comportamientos más eficaces. La TIP le puede ayudar a identificar dificultades que puedan causarle problemas, como conflictos en sus relaciones o duelo sin resolver.
Medicamentos
Por lo general, los medicamentos son recetados por un psiquiatra que es un médico con formación especial en la identificación y el tratamiento de afecciones de salud mental. Los medicamentos pueden ayudar a restaurar el equilibrio de las sustancias químicas del cerebro, que se denominan neurotransmisores. Los neurotransmisores, como la dopamina y la serotonina, son sustancias químicas que transmiten señales entre las células nerviosas. Cuando están fuera de equilibrio, pueden afectar negativamente su estado de ánimo.
Una clase común de antidepresivos son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Los ISRS actúan impidiendo la reabsorción de serotonina, que puede aliviar la depresión.
Los medicamentos antidepresivos comienzan a actuar en el plazo de una a dos semanas, pero es posible que no experimente sus efectos completos hasta dos a tres meses después. Si no se ha sentido mejor después de varias semanas, infórmeselo a su médico. Puede ajustar la dosis de su medicamento o recetar diferentes medicamentos para lograr el mejor efecto.
Para las personas con depresión severa o con depresión que no mejora con la psicoterapia o con medicamentos, el tratamiento puede ser una combinación de ambos.
Coordinación del cuidado
Debido a que el tratamiento de la FQ es complejo e implica muchos medicamentos y diferentes terapias, la coordinación entre su equipo de cuidado de la FQ y su especialista en salud mental es importante para evitar efectos secundarios o interacciones farmacológicas no deseadas. La coordinación también es importante para monitorear sus síntomas, ajustar su plan de tratamiento y realizar pruebas de detección de seguimiento.
Hable con su equipo de cuidado de la FQ y su profesional de salud mental sobre cómo ponerlos en contacto entre sí para asegurarse de recibir la atención adecuada.
Cobertura del seguro
La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio amplió la cobertura para afecciones, como la depresión, y la mayoría de los proveedores de seguros cubren servicios preventivos, como pruebas de detección de la depresión. La mayoría de los grandes planes de seguro cubren las pruebas de detección de la depresión para adultos y niños mayores de 12 años.
Los proveedores de seguros suelen tener políticas diferentes en cuanto a la cobertura del tratamiento de los problemas emocionales. Algunos cubren una cantidad limitada de visitas de psicoterapia. Algunos solo cubren los medicamentos. Llame a su proveedor de seguros para obtener información sobre el tratamiento para su depresión o la depresión de su hijo.
También puede comunicarse con el Servicio de Compass llamando al:
844-COMPASS (844-266-7277)
De lunes a jueves, de 9 a. m. a 7 p. m., hora del Este, y los viernes de 9 a. m. a 3 p. m., hora del Este
compass@cff.org
Compass es un servicio personalizado que puede ayudarlo con problemas de seguro, financieros, legales y de otro tipo. Los gerentes de casos experimentados y dedicados a Compass ayudan a las personas con FQ y a sus familias a comprender sus opciones de cobertura y a conectarlas con recursos comunitarios.
Cómo puede ayudarse
Además de la atención proporcionada por un especialista en salud mental, puede hacer lo siguiente para que se recupere de la depresión y evitar que esta regrese:
- Hable con alguien, preferiblemente en persona. Muchas personas con depresión se retraen y se aíslan de otras personas.
- Pase tiempo con personas que le levanten el ánimo.
- Evite el consumo de alcohol o drogas.
- Asegúrese de realizar los tratamientos para la FQ todos los días.
- Tenga buenos hábitos de sueño. Haga todo lo posible para dormir lo suficiente. Vaya a dormir y despierte en un horario establecido. Evite quedarse en la cama cuando no está durmiendo.
- Permanezca fuera o en la naturaleza durante 30 minutos por día.
- Separe tiempo para las cosas que disfruta.
- Haga ejercicio todos los días.
Si bien estas actividades no sustituyen la atención profesional, pueden marcar una verdadera diferencia en su estado de ánimo.
Referencias
1., 2. Quittner AL, Goldbeck L, Abbott J, Duff A, Lambrecht P, Solé A, Tiboshc MM, Brucefors AB, Yüksel H, Catastini P, Blackwell L, Barker D. Prevalence of depression and anxiety in patients with cystic fibrosis and parent caregivers: results of The International Depression Epidemiological Study across nine countries. Thorax. 2014;69:1090- 1097, doi:10,1136/thoraxjnl-2014-205983
3. Asociación Estadounidense de Psiquiatría